Estos roedores son capaces de distinguir el olor de un depredador aún sin conocerlo.
Desde que nacen, los ratones y las ratas saben identificar el peligro.
La capacidad es gracias a uno de los 14 Tars (identificadores que agudizan el olfato) que tienen.
Por lo mismo, pueden distinguir el olor de cada uno de los depredadores, incluso sin conocerlos.
Según investigadores de la Universidad de Harvard, pueden detectar el peligro, debido a que cuentan con 1,200 tipos de identificadores para reconocer olores.
El desarrollo de su olfato es porque, históricamente, han vivido en sitios donde la luz es casi nula.
Por lo mismo, su vista es débil.
Los humanos, en cambio, tenemos solo 350 tipos de identificadores y 5 Tars.
Sin embargo, contamos con una mejor visión.
Así, para esos roedores lo más importante no es el sentido de la vista, sino el olfato.
Originalmente publicado en la edición 165 de la revista Quo.