Quo

Viernes 04 de noviembre de 2011
Por: Redacción Quo

La misión tiene como objetivo simular el confinamiento, estrés y fatiga que enfrentarían en un viaje de millones de kilómetros.

Un agotador simulacro de lo que sería un viaje al planeta Marte con duración de 520 días dentro de una réplica de módulo espacial, llegó a su fin.

La misión tiene como objetivo simular el confinamiento, estrés y fatiga al que se enfrentaría un equipo de astronautas que emprendan el largo camino al planeta rojo.

El simulacro se llevó a cabo en el centro espacial de Moscú donde una tripulación integrada por tres rusos, un francés, un chino y un ítalo-colombiano, permanecieron dentro de la cápsula desde junio de 2010.

Se buscan ideas para habitar planetas

"La tripulación ha completado el experimento", dijo el director del equipo, Alexey Siteve, a las autoridades espaciales rusas. "La misión está cumplida y la tripulación goza de buena salud y está lista para nuevas misiones".

Por otra parte, un equipo de psicólogos dijeron que el prolongado confinamiento sin ver la luz del día ni respirar aire fresco provocó estrés entre los tripulantes, que se fueron cansando cada vez más de la compañía mutua.

El espíritu que vive en Marte

Aclararon también que las condiciones psicológicas pueden ser peores en una misión real pues ahí los tripulantes experimentan los peligros de un viaje espacial verdadero.

Durante el experimento, los tripulantes se comunicaron con los organizadores y sus familias por medio de Internet, en comunicaciones demoradas y ocasionalmente interrumpidas para imitar los efectos del viaje espacial.

Astronautas en marte simulacion interior

Comieron alimentos enlatados similares a los que tienen los astronautas de la estación espacial internacional. Los organizadores dijeron que cada tripulante recibirá unos 100.000 dólares, excepto el investigador chino, cuya remuneración no ha sido revelada por las autoridades de su país.

Desafío marciano: agua, minerales y vida

Un viaje a Marte todavía está a décadas de distancia debido a los enormes costos y desafíos tecnológicos, particularmente la creación de un escudo compacto y relativamente liviano que proteja a los astronautas de la mortífera radiación espacial.

Vitaly Davydov, un vicedirector de la agencia espacial rusa, dijo que el experimento ayudará a preparar una misión tripulada a Marte, pero agregó esta debería concretarse mediante una estrecha cooperación internacional.