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Expedientes fantasmales

Conoce las teorías sobre los contactos con fantasmas y ánimas en pena.

Nos seguimos impresionando y cuestionando ante el mundo de lo inexplicable.

Desde la infancia he vivido apariciones de fantasmas o fenómenos extraños”

Así inicia el testimonio de Bety González. La primera experiencia de este tipo fue a los nueve años en la casa de su infancia, en Mixcoac (DF).

En este lugar, todas las noches aparecía una señora como de 60 años sentada en una mecedora y vestida con un chal gris. Su imagen sólo duraba media hora y luego desaparecía.”

Cuenta la leyenda que era el fantasma de una mujer que vivió mucho tiempo antes en ese sitio y fue asesinada y enterrada en el jardín por sus hijos. Ellos la mataron porque los sorprendió teniendo relaciones sexuales.

Cuando nos cambiamos a otra casa en la zona, sucedió algo muy extraño. Mi hermana y otras jovencitas de su misma edad, de 20 a 25 años, en forma sorpresiva enfermaron de tuberculosis. En aquella época no existía la penicilina, por lo que estuvo un mes agonizando y, finalmente, murió en frente de mi mamá y yo. A la semana, yo subí a su habitación y cuando entré a ella, vi que la cama estaba sumida como si estuviera recostada una persona, pero no había nadie. Hace poco visité esa casa y la nueva dueña me contó que en medio de la sala nació un árbol muy grande, destruyendo toda la casa”

Comenta Bety, abogada de profesión que no puede evitar tener presentimientos o encuentros, sobre todo si se trata de familiares suyos. Nos quita el aliento toparnos de cerca con sucesos inexplicables y testimonios de personas que han sentido, visto o tenido algún tipo de contacto con entidades “del otro mundo”.

En el gran universo de los fenómenos paranormales y al margen de nuestras creencias, uno de los que más llama la atención es el binomio muerte violenta-fantasma. Popularmente se cree que cuando somos objeto de hechos violentos y morimos, una parte de nuestro ser se aferra a la vida para concluir asuntos pendientes o bien no nos vamos del todo por lo inesperado e impactante de un suceso de tal magnitud, y entonces nuestra alma se queda “atorada” en un plano astral de forma indefinida, dando forma a entidades conocidas como fantasmas, almas en penas o ánimas.

¿Química o psíquica?

Con frecuencia se reportan casos de contactos entre estas entidades y personas sensibles (con predisposición para captar estos eventos), en el lugar donde se cometió el acto violento.

Para el sacerdote católico José Luis Guerrero, lo que llega a percibirse en estos sitios no es un espíritu.

Supongamos que en un lugar se comete un crimen con lujo de violencia. Los que participan en él se encuentran alterados, uno como sádico y el otro como víctima, entonces se dan reacciones físicas del organismo de ambos que impregnan este sitio. Con el tiempo, si entra una persona sensible al lugar de los hechos, percibe esto y lo imagina, motivado por el inconsciente. Todo tiene que ver con el cerebro.”

En cambio, los parapsicólogos suponen que es posible que quede grabada alguna clase de registro psíquico (no químico) en un lugar, a causa de cierta violencia o emoción fuerte generada allí; en estos casos, el fantasma es una mera proyección.

Alejandro Parra, del Instituto de Psicología Paranormal en Buenos Aires, Argentina, dice que hay otro tipo de apariciones y las define en su libro Fenómenos paranormales: Una introducción a los eventos sorprendentes.

Generalmente son imágenes visuales que se presentan en vigilia o en sueños en momentos críticos y buscan comunicar casos de muertes” Parra

Se llaman “en crisis”, porque quien transmite el mensaje atraviesa un conflicto emocional, posiblemente el instante previo a su deceso, y busca comunicar un asunto importante a alguien cercano.

El especialista explica que se cataloga como tal solo si ocurre dentro de las 12 horas posteriores a la situación crítica, como es la muerte de alguien.

Un ejemplo de este género de apariciones lo vivió Gabriel L., un ingeniero mexicano que llevaba 20 años viviendo en Los Ángeles, California, cuando le avisaron que su padre estaba muy enfermo y que sería conveniente viajar a verlo.

Tomé el primer avión que pude hacia el DF y ahí tomaría otro vuelo hacia Tuxtla Gutiérrez, porque mi papá llevaba años en Chiapas, viviendo con la familia de mi hermana. En el primer vuelo me quedé dormido. Hubo un punto en el que soñé que mi padre se despedía de mí y me tomaba de la mano, y me la apretaba muy fuerte antes de irse. Justo en el momento en que me soltó, desperté. La sensación fue muy vívida. Tuve un escalofrío; no fue un sueño normal, pude sentir la textura reseca, la palma grande y fuerte, lo mismo que la temperatura, de su mano. Cuando llegué a México marqué a casa de mi hermana. Había muerto a la misma hora en la que soñé que se despedía”

Parra tiene una especulación teórica sobre la telepatía y su relación con apariciones de personas fallecidas.

Se trata de la transmisión de la propia imagen por medios telepáticos a otra persona con la cual existe una relación íntima. Si el receptor posee suficiente sensibilidad, captará esta imagen, cerrándose así el circuito emisor-receptor. Es probable que el primero no se percate de su actividad telepática, aunque lógicamente no pueda comprobarse en el caso de víctimas de crisis mortales. Algunos investigadores incluyen las apariciones presenciadas horas después de la muerte en la categoría de retardadas, suponiendo que la transmisión visual se efectuó en vida del emisor, aun cuando estuviera a punto de expirar. Más que teoría, es una mera especulación.”

Los investigadores británicos y autores de Phantasms of the Living, Frederic Myers y Edmund Gurney, trataron de explicar ese retraso en el siglo XIX. Argumentaban que en este tipo de fenómenos tal vez el receptor no captó la aparición por estar ocupado o en malas condiciones anímicas. La visión quedaba postergada hasta el instante en que la mente se relajaba y era más receptiva.

Fantasía y realidad

Hay casos en que un fenómeno físico o reacciones químicas se confunden con apariciones (refracción de luz, ilusiones o sonidos del viento). Por ejemplo, los haces de luz se deben a la expulsión de gases cálidos que, al arder, generan imágenes simulando siluetas.

En otros casos, los escalofríos se deben a efectos acústicos; algunos sitios son conchas acústicas de frecuencias muy bajas generadas por viento o ruidos casi inaudibles, pero las vibraciones sí se sienten en la piel o el estómago y, si no hay una explicación, puede ser algo aterrador.

En cualquier caso, la manera de comprobar la autenticidad del fenómeno no es sencilla, pero hay que intentar estudiándolo.


El desarrollo de modelos teóricos ayudaría a realizar investigaciones, afirma Parra.

También hay que considerar el sexo y la edad de quien tiene la experiencia, aspectos situacionales, desarrollo temprano, variables cognoscitivas y de personalidad, así como el valor social de las experiencias. Al tener el fenómeno múltiples variables, es muy difícil dar una explicación universal y única.

Michael Shermer, fundador de la revista Skeptics, lo definió así:

No existe lo paranormal o lo sobrenatural; existe lo normal, lo natural y los misterios por explicarse. Es trabajo de la ciencia, no de la seudociencia, resolver esos acertijos”

El mundo de lo inexplicable sigue motivando la curiosidad que exige investigaciones contundentes.

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