*

NOTICIAS


Hoy, Blancanieves ya estaría divorciada

Pero ¿por qué nos gustan tanto los finales felices? Conoce sus efectos terapéuticos

El “y vivieron felices para siempre” tiene efecto en nuestro humor.

Tras analizar algunas películas y libros de éxito, el psicólogo Jaime Burque y su colega Mónica Bruder, de la Universidad de Palermo, comprobaron los efectos terapéuticos de un final feliz.

-Mejora nuestro humor y aumenta nuestra energía

-Alivia el estrés

-Sustituye los sentimientos de angustia por otros más agradables

-Propicia la liberación emocional y estimula las hormonas del bienestar

-Desarrolla la imaginación y la creatividad

-Favorece la resiliencia (que es la capacidad de los sujetos para superar periodos de dolor emocional)

-Incita a exhibir emociones positivas y fortalece, así, el sistema inmunitario

-Los cuentos clásicos con final feliz ayudan a los niños a superar conflictos y problemas en su desarrollo, como celos, complejos, separación de los padres, etc. Les ayudan, además a conciliar mejor el sueño.

Pero no todo es color de rosa
Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo en los beneficios de un final feliz. Así, el profesor alemán Wilhem Solms afirma que los cuentos de hadas crean expectativas irreales en los niños.

“De vivir ahora”, dice, “la Bella Durmiente y Blancanieves estarían divorciadas”. Y un estudio de la Universidad HeriotWatt de Edimburgo concluye que las comedias románticas fabrican ideas falsas sobre el amor.

La investigadora Sophie Scott demostró que la emoción que provoca un final optimista es más intensa si se ve en grupo que a solas.

ETIQUETAS

NOTAS RELACIONADAS