Los enfoques actuales de la desalinización del agua son tremendamente caros y requieren un uso intensivo de energía, por lo que la búsqueda de nuevas tecnologías que puedan hacer el trabajo de forma más eficiente está muy avanzada. Los científicos de Melbourne han presentado una solución bastante prometedora, el desarrollo de un nuevo tipo de sistema que calienta y purifica el agua utilizando sólo la energía del Sol.

El dispositivo fue desarrollado por científicos de la Universidad Monash de Australia, que dicen que el tratamiento del agua representa alrededor del tres por ciento del suministro energético mundial. Al igual que otros investigadores de todo el mundo, han recurrido a la luz del sol para tratar de aligerar la carga, esta vez dirigiéndola hacia lo que se conoce como un generador de vapor solar.

En términos sencillos, estos dispositivos concentran la luz solar en una masa de agua, calentándola y haciendo que se evapore. El vapor resultante puede ser utilizado para impulsar turbinas que producen electricidad en plantas de energía solar concentrada, tal vez para esterilizar equipos médicos a bajo costo para el mundo en desarrollo, o simplemente para separar la sal del agua.

Pero un problema con la última aplicación es que la sal tiende a acumularse en la superficie del material, lo que dificulta la producción de agua pura. Los investigadores de la Universidad de Monash trabajaron alrededor de este problema con un generador de vapor solar de diseño intrincado que evita que la sal estropee el caldo.

Consiste en un disco hecho de papel de filtro superhidrófilo, un material que atrae el agua, el cual está recubierto con una capa de nanotubos de carbono que convierten la luz solar en calor. El agua se introduce en el centro del disco a través de un simple hilo de algodón, donde el calor la convierte en vapor que se acumula en el disco mientras empuja la sal hacia el borde.

De esta manera, el dispositivo elimina casi el 100 por ciento de la sal del agua, un nivel que el líder del equipo, el profesor Xiwang Zhang, asegura que es «lo suficientemente alto para aplicaciones prácticas». Las sales que se acumulan en los bordes, mientras tanto, también pueden ser cosechadas para su uso.

Zhang y su equipo probaron el dispositivo utilizando agua salada de una bahía del sur de Australia, y descubrieron que absorbía el 94 por ciento de la luz del espectro solar. Funciona tanto en seco como en húmedo, con una exposición a la luz que calienta el dispositivo de 25 a 50° C (77 a 122° F) cuando está seco y de 17,5 a 30° C (63,5 a 86° F) cuando está húmedo, en sólo un minuto.

«Este dispositivo puede producir de seis a ocho litros (1,6 a 2,1 galones) de agua limpia por metro cuadrado (de superficie) por día», dice Zhang a New Atlas. «Estamos trabajando para mejorar aún más la tasa de producción de agua.»

Zhang y sus colegas esperan que, con más trabajo, el dispositivo se pueda utilizar para proporcionar agua limpia a comunidades remotas que actualmente no tienen acceso a ella. Pero su valor podría no terminar ahí. La tecnología podría utilizarse en otras áreas en las que podría ser útil contar con métodos más eficientes de purificación del agua, como la minería y el tratamiento de aguas residuales.

«Esperamos que esta investigación pueda ser el punto de partida para nuevas investigaciones sobre formas energéticas pasivas de proporcionar agua limpia y segura a millones de personas, iluminando el impacto ambiental de los desechos y recuperando recursos de los desechos», dice Zhang.