El dióxido de carbono está pintado como el villano del siglo XXI, y no es suficiente con reducir nuestras emisiones ahora, tenemos que eliminar algo de lo que ya está en la atmósfera. Ahora, los investigadores del Instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT) han desarrollado una forma sencilla de convertir el gas problemático en un recurso útil, convirtiéndolo en el grafeno material «maravilloso».

Para todo su uso como material superconductor, flexible y fuerte, el grafeno es engañosamente básico – esencialmente, es sólo una hoja bidimensional de átomos de carbono. Al principio, se fabricaba pelando capas de grafito con cinta adhesiva, pero en los últimos años los científicos han conseguido hacerla de diferentes maneras, como grabándola con láser a partir de madera o incluso de alimentos, o reduciéndola químicamente a partir de habas de soja u hojas de eucalipto.

Pero el método más común para hacer grafeno a granel es la deposición química de vapor (CVD). En esta técnica una fuente de carbono, a menudo gas metano, es bombeada a una cámara junto con otros gases, y una fina rebanada de un material actúa como un catalizador y un sustrato. El gas en la cámara reacciona químicamente con el material y forma una fina capa de grafeno en la superficie.

La técnica del equipo KIT funciona de forma muy similar, pero utiliza el CO2 como fuente de carbono, lo que le da la ventaja potencial añadida de eliminar este gas nocivo de la atmósfera. En este caso, el CO2 y el hidrógeno llenan la cámara, y el catalizador y el sustrato es una oblea hecha de cobre y paladio. El proceso se realiza a presión atmosférica y a altas temperaturas de hasta 1.000° C (1.832° F).

«Si la superficie metálica presenta la proporción correcta de cobre y paladio, la conversión de dióxido de carbono en grafeno tendrá lugar directamente en un simple proceso de un solo paso», dice Mario Rubén, investigador principal del estudio.

El equipo logró demostrar que la técnica funciona, incluso usándola para hacer grafeno de varias capas de grosor. El siguiente paso es intentar que los componentes electrónicos funcionen utilizando este proceso.