La misión OSIRIS-REx de la NASA al asteroide Bennu ya ha producido una serie de momentos históricos para la exploración espacial, entre los que destaca el hecho de que la roca es actualmente el objeto más pequeño jamás orbitado por una nave espacial. No contento con eso, el control de la misión ha movido la sonda a lazos cada vez más estrechos alrededor del asteroide, estableciendo ahora un nuevo récord para la órbita más cercana de un cuerpo planetario.

OSIRIS-REx entró en órbita alrededor de Bennu la pasada Nochevieja en una misión para estudiar el asteroide y recoger una muestra para volver a la Tierra. En ese momento, en realidad estaba ejecutando la órbita más estrecha alrededor de un cuerpo planetario, rodeando el asteroide a una distancia de alrededor de una milla (1,6 km), recogiendo imágenes más y más nítidas de su superficie y descubriendo nuevas perspectivas antes del intento de muestreo.

En su última maniobra, la sonda se acercó a una órbita a tan sólo 680 m de la superficie y entró en una nueva fase de la misión llamada Orbital B. La primera quincena de esta etapa de la misión se utilizará para estudiar las misteriosas plumas de material que se expulsan de la superficie, que fueron espiadas por los científicos de la misión en imágenes a partir de enero. También tomará imágenes como ésta, capturadas poco después de que OSIRIS-REx se deslizara en su nueva órbita.

Image snapped shortly after OSIRIS-REx entered the Orbital B phase of its mission, from an altitude...

Una vez que haya sondeado los misterios detrás de estas erupciones, comenzará a trabajar en la cartografía de todo el asteroide con su conjunto de instrumentos científicos. Esto será crítico para ayudar al equipo a seleccionar el mejor sitio para la recolección de muestras, un procedimiento que implicará la voladura de la superficie con gas nitrógeno y la recogida de pequeños guijarros con un brazo de muestreo. Las muestras deben regresar a la Tierra en septiembre de 2023.

Por ahora, OSIRIS-REx permanecerá en su órbita estrecha hasta mediados de agosto, momento en el que se moverá a una órbita ligeramente más grande para realizar nuevas observaciones. Se espera que la recogida de muestras tenga lugar a mediados de 2020.