Un nuevo fármaco experimental está mostrando resultados prometedores en su fase final de ensayos clínicos en humanos. Parte de una nueva clase de medicamentos llamados inhibidores JAK, esta terapia está dirigida a los que sufren de artritis reumatoide y se espera que sea aprobada por la FDA en los próximos 12 meses.

La familia JAK consiste en cuatro moléculas estrechamente relacionadas: JAK1, JAK2, JAK3 y TYK2, que desempeñan un papel fundamental para facilitar las señales inflamatorias celulares. Durante la última década una nueva clase de medicamentos conocidos como inhibidores JAK han estado en desarrollo como tratamientos prospectivos para un número de diferentes enfermedades inmuno-meditadas, desde eczema hasta enfermedades intestinales inflamatorias como la de Crohn.

En 2011/12, dos inhibidores JAK salieron al mercado. Se ha comprobado que estas iteraciones de primera generación son algo eficaces, pero su falta de especificidad puede desencadenar una serie de efectos secundarios negativos. La última generación de inhibidores del JAK está alcanzando las etapas finales de los ensayos clínicos en humanos. Diseñados para inhibir más estrechamente las moléculas individuales de JAK, se espera que estos nuevos fármacos sean más efectivos con menos efectos adversos.

El filgotinib es un inhibidor del JAK que actúa selectivamente sobre la enzima JAK1. Se está investigando principalmente para tratar la artritis reumatoide, pero los ensayos clínicos iniciales han demostrado ser prometedores para tratar tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn. Después de años de desarrollo, los científicos están publicando esta semana algunos de los primeros resultados de los ensayos finales de la Fase 3 en humanos sobre la eficacia del nuevo fármaco, antes de que se presente una solicitud de la FDA para que el fármaco salga al mercado en 2020.

Los resultados son ciertamente prometedores, ya que más del 40 por ciento de los sujetos con la dosis más alta de filgotinib informaron «baja actividad de la enfermedad» después de 12 semanas, en comparación con sólo alrededor del 15 por ciento que informaron efectos similares en un placebo. A las 24 semanas de uso, este índice de éxito había aumentado a casi el 50 por ciento. Aún más impresionante, el 30 por ciento del grupo de altas dosis de filgotinib logró la remisión completa de la enfermedad después de 24 semanas, frente a apenas el 12 por ciento con placebo.

Mark Genovese, investigador principal de la investigación, sugiere que estos resultados son mejores que cualquiera de los actuales inhibidores JAK de primera generación ya disponibles clínicamente. También señala que el nuevo medicamento parece ser efectivo independientemente de cualquier otro tratamiento que un paciente haya fracasado previamente. Esto es diferente a los tratamientos biológicos tradicionales para la artritis reumatoide, en los que las terapias posteriores rara vez son tan eficaces como la primera terapia que se administra a un paciente.

«Encontramos que esos altos niveles de respuesta eran independientes de cuántos medicamentos se habían suspendido, e independientes de qué medicamentos se habían suspendido», dice Genovese.

Pero no todo es perfecto en el mundo del filgotinib, ya que algunos cuestionan la seguridad general del nuevo medicamento. Las preocupaciones surgieron a finales de 2018, lo que sugiere que el fármaco podría causar daño testicular en los hombres y reducir el recuento de espermatozoides. Posteriormente, la FDA solicitó que se realizara un estudio de seguridad adicional para evaluar este riesgo en particular. No está claro si este ensayo adicional retrasará el esperanzador lanzamiento del medicamento en 2020, pero Gilead, la compañía farmacéutica que desarrolla el medicamento, anunció a principios de este mes que todo va por buen camino para la aprobación de la FDA en un futuro cercano.

No está claro cuánto puede costar el filgotinib cuando llegue al mercado, pero sin duda tendrá cierta competencia. Un inhibidor JAK1 rival llamado upadacitinib recibió una revisión prioritaria por parte de la FDA a principios de este año, lo que indica que su aprobación impedirá que se apruebe en algún momento más adelante en 2019. Esto significa que el filgotinib puede que no gane la carrera para ser el primer inhibidor JAK1 de nueva generación en llegar al mercado, pero significará que aquellos que sufren de artritis reumatoide severa deben tener varias opciones terapéuticas nuevas entre las que elegir en los próximos 12 meses.