Los que lo han probado no lo olvidan: durante el sueño, te encuentras repentinamente despierto pero paralizado, con el sentimiento de una amenazante presencia extraña que se cierne sobre nosotros o incluso tratando de hacernos daño. La ciencia tiene un nombre y una explicación para esta experiencia, es la parálisis del sueño, o parálisis hipnagógica, un trastorno que pertenece a la categoría de «parasonias».

Mal momento. ¿De qué trata esto?

Es un «mal funcionamiento» que puede ocurrir mientras dormimos. En la llamada fase REM del sueño, donde ocurren los sueños más vívidos, nuestros ojos se mueven, pero el cuerpo está inmóvil, con sus músculos paralizados por un mecanismo fisiológico. A veces sucede que el despertar no coincide exactamente con la fase en la que los músculos han recuperado su tono, por lo que te encuentras consciente pero incapaz de moverte.

En algunos casos, la combinación de la actividad mental onírica y el estado de vigilia causa alucinaciones, que casi siempre se sienten como visiones o sensaciones de miedo. El terror, de hecho, es un elemento central de esta experiencia, probablemente causado por una hiperactivación de la amígdala, la parte del cerebro responsable de los mecanismos de ansiedad y miedo.

No es poco común. Según un estudio, hasta el 40 por ciento de las personas experimentan parálisis del sueño al menos una vez en su vida, aunque la mayoría de las personas lo llaman una pesadilla. Para una minoría de sujetos, en cambio, se repite con más frecuencia, y a menudo las víctimas, sobre todo si no saben de qué se trata, denuncian una gran angustia que también afecta a la vida. Parece que las personas que sufren de trastorno de pánico, y las personas que están muy ansiosas o deprimidas, son más propensas a enfrentar este fenómeno. Como categoría, los estudiantes serían los más expuestos.

En todo el mundo

Ahora las neurociencias han explicado, al menos en parte, de qué se trata. Pero el fenómeno es conocido desde la antigüedad, y para explicar estas terribles experiencias nocturnas se utilizó la intervención de brujas, demonios y fuerzas oscuras. En común en las historias de las diversas culturas es la sensación de una presencia extraña en la habitación, y la desagradable sensación de ser tocado o aplastado.

Los griegos hablaban de pnigalión, o baricnas, términos relacionados con la dificultad para respirar. En varios países europeos hay rastros de cuentos de un caballo subiendo a los pechos de los durmientes, o llevando consigo espíritus malignos.

Uno de los mitos más estudiados y descritos es el de la vieja bruja de Terranova, una bruja que ataca a los durmientes y los deja incapaces de gritar o reaccionar. En la cultura Inuit se habla de un espíritu maligno que intenta tomar posesión del cuerpo de una persona dormida, mientras que en Japón el poder en cuestión se llama Kanashibari.

No todos los malvados …

También puede haber un lado positivo de la parálisis del sueño. Jorge Conesa Sevilla, psicólogo, ilustró en un libro algunas técnicas para evitar el pánico de quienes deberían ser víctimas, y para explotarlo como una forma de acceder a otra experiencia de sentimiento única, la de los sueños lúcidos, es decir, el estado en el que uno se da cuenta de que está soñando y parece ser capaz de dirigir el contenido de los sueños.

Sobre la parálisis del sueño, el psicólogo Cristopher French y la cineasta Carla MacKinnon también han hecho un cortometraje (visible aquí, en inglés o al final del artículo) para explicar lo que es y posiblemente disminuir el miedo.

En cualquier caso, puede ser consolador que aunque atemorizante, la parálisis del sueño no dure mucho tiempo: no más de dos minutos, y en la mayoría de los casos sólo unos pocos segundos.

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