El veneno de los animales mortales podría no parecer un buen lugar para buscar medicinas que salvan vidas, pero los científicos están continuamente buscando entre estas toxinas para descubrir compuestos con un gran potencial. Ahora los investigadores de Stanford que estudian el veneno del escorpión han identificado un par de compuestos que han demostrado que matan tanto a las bacterias estafilococo como a las de la tuberculosis. Y mejor aún, pudieron crear versiones sintéticas en el laboratorio.

El veneno del escorpión ha demostrado ser una rica fuente de descubrimientos médicos, a pesar de sus evidentes efectos disuasorios. Los científicos han aprovechado la sustancia tóxica para el desarrollo de inmunosupresores, medicamentos contra la malaria e investigación del cáncer. Apenas el mes pasado, los investigadores descubrieron cómo un aminoácido en el veneno del escorpión podría ser usado para ayudar a los médicos a detectar más fácilmente los tumores cerebrales letales.

El último avance es cortesía del escorpión Diplocentrus melici, que es originario del este de México y que estaba siendo estudiado por investigadores de medicina molecular de la Universidad Nacional de México. Como probablemente puedas imaginarte, extraer veneno de escorpión no es fácil. De hecho, en 2017 un grupo de investigadores en Marruecos incluso desarrolló una máquina de ordeño de escorpiones para hacer las cosas más seguras para los seres humanos y el propio animal.

Usando el método más tradicional de estimular la cola del animal con pulsos eléctricos suaves, el equipo en México pudo extraer pequeñas muestras del veneno. Al hacerlo, los investigadores observaron un cambio en su color, de claro a marrón, ya que fue expuesto al aire. Profundizando en las razones, el equipo encontró dos compuestos detrás de la transformación, uno cambiando a rojo y el otro a azul cuando la sustancia fue expuesta.

Fue en ese momento que los investigadores de la Universidad Nacional de México llamaron a los expertos en química de la Universidad de Stanford para aprender más. Trabajando con sólo 0,5 microlitros de veneno, el equipo de Stanford dirigido por Richard Zare pudo determinar la estructura molecular de los compuestos y determinar que eran dos nuevos ejemplos de benzoquinonas.

Stanford Professor and study senior author Richard Zare holds the Mexican scorpion species Diplocentrus melici

Estas son una clase de moléculas que ya se sabe que tienen propiedades antimicrobianas, por lo que en este punto los investigadores se mostraron optimistas acerca de las posibilidades. Con la estructura de los compuestos confirmada, el equipo se puso a trabajar recreando versiones sintéticas en el laboratorio, un paso crítico para lograr resultados prácticos.

«Por su volumen, el veneno del escorpión es uno de los materiales más preciados del mundo», dice Zare, autor principal del artículo. «Costaría 39 millones de dólares producir un galón de ella. Si sólo dependieras de los escorpiones para producirlo, nadie podría permitírselo, así que es importante identificar cuáles son los ingredientes críticos y ser capaz de sintetizarlos».

Después de sintetizar con éxito los compuestos, los científicos comenzaron a explorar sus posibilidades biológicas en el tejido del ratón. Sus pruebas muestran que la benzoquinona roja fue muy efectiva para eliminar las bacterias estafilocócicas y la azul para eliminar las bacterias normales causantes de tuberculosis, incluyendo las cepas que habían desarrollado resistencia a los medicamentos existentes. Es importante destacar que las pruebas en ratones dejaron intacto el revestimiento pulmonar.

«Encontramos que estos compuestos mataron a las bacterias, pero entonces la pregunta se convirtió en:’¿Te matará a ti también?'» dijo Zare. «Y la respuesta es no.»

Aún queda mucho trabajo por hacer antes de que estos resultados se traduzcan en medicamentos para tratar la tuberculosis y el estafilococo, pero los investigadores de la Universidad de Stanford y de México están animados por los resultados, con más colaboraciones ya planificadas para lograr ese objetivo.