En la Reunión Nacional de Astronomía en Lancaster, Reino Unido, el Dr. Eamon Scullion de la Universidad de Northumbria, reveló los planes de misión para SULIS, un proyecto solar dirigido por el Reino Unido diseñado para responder a preguntas fundamentales sobre la física de las tormentas solares. Empleando un grupo de seis pequeños satélites voladores de formación conocidos como CubeSats, la misión medirá directamente el campo magnético de la corona solar por primera vez.

Las tormentas solares ocurren cuando las erupciones solares desencadenan eyecciones de masa coronal – nubes magnéticas masivas de gas cargado. Cuando estas partículas cargadas interactúan con nuestra atmósfera superior, obtenemos las impresionantes Aurora Borealis y Aurora Australis – también conocidas como la Aurora Borealis y la Aurora Australis respectivamente – pero también pueden causar mucho daño.

Los eventos climáticos solares pueden causar apagones de radio, interrumpir las redes de telefonía móvil, dañar satélites y más. De hecho, son un riesgo tal que los sectores militar, energético, de aviación y de transporte necesitan planificarse para los problemas potenciales que podrían causar.

«Las tormentas solares son inevitables», dice el Dr. Scullion. «Pero con SULIS aprenderemos sobre sus componentes básicos para poder predecir con mayor precisión cuándo llegará el próximo’grande’. Contar con advertencias avanzadas nos permitirá tomar medidas para minimizar el impacto».

El campo magnético de la corona del Sol es increíblemente importante para nuestra comprensión de la atmósfera solar y, a su vez, del clima solar, pero es uno de los fenómenos menos explorados en este campo. Actualmente, el monitoreo del clima espacial es realizado por dos misiones científicas envejecidas, SOHO y STEREO, y así nació la misión SULIS.

SULIS lleva el nombre de una diosa del Sol Celta, y también significa cUbesats Solar para Espectropolarimetría de Imagen Vinculada. Los instrumentos de SULIS emplearán tres pares de satélites sincronizados, los cuales volarán en formación de racimos en diferentes puntos panorámicos, permitiendo una verdadera perspectiva 3D. Usando sensores de alta definición, se espera que SULIS revele la composición de las nubes de gas cargadas, su densidad, velocidad y -lo que es más importante- su amenaza potencial para la Tierra.

Cada par de satélites forman un coronógrafo, uno de los cuales sirve para eclipsar al Sol del otro, de modo que las propiedades de la débil luz coronal puedan ser detectadas y medidas. Esta instalación requiere una alineación precisa de cada satélite, y como tal, la misión SULIS probará la tecnología que hace posible la maniobra de precisión de las formaciones de satélites en racimo.

La misión SULIS también demostrará y evaluará las comunicaciones láser, que se utilizan para transferir datos desde los pequeños satélites CubeSat de 90 cm (35 pulgadas), así como un método de transferencia de energía desde un satélite (el que está expuesto a la mayor cantidad de luz solar) a su compañero en la sombra mediante láser.