Un nuevo estudio provocativo sugiere que una variante genética fuertemente asociada con el aumento del riesgo de Alzheimer en la vida adulta podría afectar la salud cognitiva en la infancia. La investigación revela que los portadores de la puntuación del gen son ligeramente inferiores en las pruebas de coeficiente intelectual en la infancia, lo que implica que el declive cognitivo es aparente a una edad más temprana de lo que nunca antes se había observado.

La variante genética más conocida asociada con un mayor riesgo de inicio tardío de la enfermedad de Alzheimer se denomina APOE4. Se cree que están presentes en alrededor del 15 por ciento de la población, los que portan una copia de APOE4 tienen tres veces más probabilidades de desarrollar Alzheimer en comparación con los que no tienen el gen.

Exactamente por qué APOE4 confiere un mayor riesgo de Alzheimer es la fuente de muchas investigaciones actuales, y la opinión predominante es que el gen codifica una proteína que de alguna manera aumenta la capacidad de otras proteínas tóxicas para acumularse en el cerebro. Es este mecanismo progresivo el que finalmente resulta en la neurodegeneración asociada con el Alzheimer.

Sin embargo, algunos investigadores plantean la hipótesis de que la variante del gen APOE4 puede estar asociada con diferencias estructurales en el cerebro que pueden ser detectadas en la primera infancia. La implicación es que esta variante genética específica podría estar relacionada con la disminución del rendimiento cognitivo en la infancia y, en última instancia, con la disminución de la reserva cognitiva de una persona, algo que se sabe que mitiga el impacto de la patología del alzhéimer en los años de la tercera edad.

Para investigar esta asociación, un equipo de científicos de la Universidad de California en Riverside y de la Universidad de Colorado, en Boulder, compararon los resultados de las pruebas de CI de niños con diferentes genotipos de APOE. Se analizaron datos de más de 1,300 sujetos entre las edades de seis y 18 años.

Se encontró que las puntuaciones de CI eran, en promedio, dos puntos más bajas por cada copia del gen APOE4 que una persona portaba. Este efecto fue mucho más prominente en las mujeres que en los hombres, con un promedio de tres puntos de CI menos por cada copia de APOE4 transportada. Aunque no está claro por qué el efecto parece ser más prominente en las mujeres que en los hombres, la observación se basa interesantemente en el creciente interés en comprender por qué las mujeres sufren de Alzheimer a tasas más altas que los hombres.

Chandra Reynolds, autora correspondiente del nuevo estudio, admite que el efecto final sobre el coeficiente intelectual puede ser pequeño, pero es innegablemente significativo desde el punto de vista estadístico. Un estudio reciente que investiga la asociación entre la educación y la demencia sugiere que cuanto más grande es la reserva cognitiva de una persona, más tiempo puede permanecer cognitivamente funcional en el futuro.

Lo que esta nueva investigación implica intrigantemente es que los efectos de la variante del gen APOE4 en la cognición pueden entrar en juego a una edad mucho más temprana de lo que se pensaba inicialmente. En lugar de jugar un papel en la progresión del declive cognitivo en la edad adulta, el gen puede influir en la estructura fundamental del cerebro y en la inteligencia general, lo que en última instancia aumenta la susceptibilidad de una persona al declive cognitivo más adelante en su vida.

«Nuestros resultados sugieren que las diferencias cognitivas asociadas con el APOE pueden surgir temprano y magnificarse más tarde en el curso de la vida, y si es así, la infancia representa un período clave de intervención para invertir en y aumentar las reservas», concluyen Reynolds y su equipo en el estudio recientemente publicado.

El siguiente paso para los investigadores será ampliar el alcance del estudio, observando los datos del coeficiente intelectual y la capacidad cognitiva de sujetos de entre 28 y 46 años de edad. Estos datos ayudarán a aclarar aún más cualquier conexión entre el gen APOE4 y la cognición en la juventud. El objetivo final del trabajo será comprender si el desarrollo cognitivo en los años más jóvenes puede mejorarse para aumentar la reserva cognitiva de una persona y ayudar a protegerla de caídas más dramáticas en la vejez.