Hace más de 30 años, se descubrió una molécula con increíbles propiedades anticancerígenas en las esponjas de mar. Sin embargo, era tan complejo que los científicos no han sido capaces de sintetizarlo en cantidades lo suficientemente grandes como para poder probarlo en humanos. Ahora un equipo de científicos finalmente ha hecho un gran avance, logrando la síntesis total de la molécula en volúmenes lo suficientemente grandes como para proceder a los ensayos clínicos.

En 1986 un equipo de científicos japoneses aisló un compuesto orgánico llamado poliéter macrólido de la esponja marina, Halichondria okadai. La molécula fue apodada Halichondrin B y las pruebas iniciales en animales revelaron que confería una extraordinaria actividad anticancerígena.

«En ese momento, se dieron cuenta de que las halcondrinas parecían extremadamente potentes», recuerda Takashi Owa, coautor del nuevo estudio. «Debido a la estructura única del producto natural, muchas personas estaban interesadas en el modo de acción, y los investigadores querían hacer un estudio clínico. Pero la falta de medicamentos les impidió hacerlo».

En 1992, los científicos finalmente descubrieron cómo sintetizar la molécula de halicondrina. Desafortunadamente, el proceso seguía siendo increíblemente complicado y sólo se podían producir cantidades muy pequeñas. Posteriormente se desarrolló una iteración un tanto simplificada de la molécula, llamada Eribulina, y finalmente se aprobó para tratar el cáncer de mama.

Hace tres años, un equipo de químicos de la Universidad de Harvard unió fuerzas con científicos de la compañía farmacéutica japonesa Eisai para abordar de nuevo el problema. El profesor de Harvard Yoshito Kishi, experto en la síntesis de productos naturales, sugiere una serie de avances en los últimos años en los métodos de síntesis convergentes que han allanado el camino para este importante avance.

«En 1992, era impensable sintetizar una cantidad de gramos de halicondrina, pero hace tres años se lo propusimos a Eisai», explica Kishi. «La síntesis orgánica ha avanzado a ese nivel, incluso con una complejidad molecular que era intocable hace varios años.»

Un artículo recientemente publicado describe el increíble nuevo logro, sintetizando 11,5 gramos de la molécula de halcondrina, apodada E7130. Esta molécula de mente compleja tiene 31 centros quirales, con los investigadores sugiriendo que hay alrededor de 4 billones de formas incorrectas diferentes en las que esta molécula podría ser orientada.

«Es un logro realmente sin precedentes de la síntesis total, un logro especial», dice Owa. «Nadie ha sido capaz de producir halcondrinas en una escala de 10 gramos. Un miligramo, eso es todo. Han completado una notable síntesis total, permitiéndonos iniciar un ensayo clínico de E7130».

Como señala Owa, un ensayo clínico de fase 1 está ahora en marcha en Japón, investigando la seguridad y eficacia del E7130 en sujetos humanos, y la existencia de este ensayo se debe únicamente al gran avance en la síntesis de esta molécula compleja.