Nelson Mandela tenía 30 años cuando el apartheid se convirtió en la Ley del Estado en Sudáfrica. Era 1948 y la odiosa segregación racial, inspirada en la ideología nazi, habría marcado casi toda su vida. En 1962 fue detenido por sabotaje y sólo fue puesto en libertad 27 años después, bajo la presión de un movimiento de opinión internacional.

Palabra clave: reconciliación

A pesar de ello, Mandela nunca tuvo la intención de vengarse de su país. Como primer presidente libremente elegido de Sudáfrica, en 1995, facilitó el establecimiento de una Comisión de la Verdad y la Reconciliación que trabajaba con el objetivo de contar la historia de todo lo que había sucedido en los años del apartheid. Fue una obra maestra de la política que permitió a Sudáfrica dejar atrás su incómodo pasado y convertirse en uno de los países más civilizados y avanzados del continente africano:

  1. El verdadero nombre de Mandela es Rolihlahla, el alborotador. El nombre de Nelson le fue dado por su maestra, la Srta. Mdingane.
  2. Ha tenido varios apodos. En el momento de la fuga era tan bueno escondiéndose que era la onagra negra. Madiba, por otro lado, tiene el apodo que se merece por su etnia, la xhosa.
  3. Ha estado casado tres veces. Tuvo seis hijos y 20 nietos.
  4. Estuvo en prisión de 1962 a 1990. En estos 27 años se le ha permitido ver a una sola persona y recibir una sola carta cada seis meses. Y las cartas a menudo se hacían ilegibles por la censura. Ni siquiera se le permitió asistir al funeral de su hijo mayor, Thembi, que murió en un accidente de coche.
  5. Mandela leyó mucho en prisión. Pero lo fundamental fue el encuentro con un poema de William Ernest Henley que le dio la fuerza para no rendirse. Se llama Invictus (en latín, el nunca derrotado) y en las últimas cuatro páginas se lee:

    No importa cuán estrecho sea el camino, cuán cargado de castigos el viaje…soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.

  6. El 9 de mayo de 1994, se convirtió en el primer presidente de la República de Sudáfrica elegido democráticamente. Estuvo en el cargo durante 5 años, luego se jubiló, pero no antes de haber iniciado el proceso de conciliación en el país. ¿Tu gran arrepentimiento? Como él mismo admitió una vez, subestimar la virulencia del SIDA: hoy en día se estima que la propagación del virus VIH en Sudáfrica es una de las más altas del mundo.
  7. Se le han dedicado plazas, estatuas (incluida la de la Parliament Square de Londres) y días conmemorativos, como el 18 de julio en Sudáfrica. En 2004, algunos entomólogos también le han dedicado una rara especie de araña sudafricana, la stasimopus mandelai.
  8. Tal vez el político que más premios ha recibido en el mundo. Alrededor de 250 premios, incluyendo el Premio Nobel de la Paz en 1993 y 50 títulos honoríficos;
  9. Sus hábitos espartanos han hecho historia: despertarse entre las 4:30 y las 5 de la mañana para hacer una hora de ejercicios, desayunar a base de copos de avena, fruta y leche a las 6:30 de la mañana, y días de 12 horas de trabajo, sin interrupción. Incluso en prisión.
  10. También fue un campeón de los derechos civiles de los homosexuales y, gracias a sus buenos oficios, Sudáfrica se convirtió en 2006 en el quinto país del mundo (y el primero de África) en aprobar los matrimonios entre personas del mismo sexo.

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