Como muchos propietarios de neveras de lujo sabrán, las huellas dactilares tienden a ser muy visibles en el acero inoxidable. Sin embargo, un nuevo recubrimiento transparente podría ayudar a reducir la apariencia de las impresiones de tres maneras.

Actualmente un tipo de barniz, el «nano-lacado sol/gel» está siendo desarrollado por la alemana FEW Chemicals y evaluado por un equipo del Instituto Fraunhofer para la Microestructura de Materiales y Sistemas.

En primer lugar, es superhidrofóbico y oleofóbico. En otras palabras, es repelente al agua y al aceite, lo que limita la cantidad de grasa que se adhiere inicialmente.

Además, contiene partículas diminutas que dan a la superficie de acero recubierta una textura microscópica más áspera, que consiste en mini picos y valles. Como resultado, cualquier grasa que se adhiere sólo se adhiere a los picos, no alcanzando los valles de abajo – por lo que hay menos área de contacto.

Por último, el índice de refracción del barniz es el mismo que el de la grasa de los dedos. Esto significa que, independientemente de si la luz golpea una parte limpia de la superficie recubierta o una con grasa, esa luz se refleja de la misma manera, por lo que las áreas de las huellas dactilares tienen el mismo aspecto que las limpias.

Los investigadores de Fraunhofer están desarrollando actualmente un sistema de pruebas para varias versiones del barniz, en el que un sello similar a la punta de los dedos se sumerge en una solución de composición similar a la del aceite de la piel y luego se presiona contra muestras de acero recubierto. Una combinación de técnicas espectrométricas y ópticas se utilizan para evaluar automáticamente qué cantidad de esa solución queda en esas muestras y qué tan visible es.

Se espera que el barniz esté listo para entrar en producción a gran escala a finales de 2020.