Entre los retos a los que se enfrentan los sordos se encuentra lo que se conoce como el «efecto cóctel», en el que tienen dificultad para distinguir la voz de un orador de los demás en entornos ruidosos y atestados. Un nuevo dispositivo podría ayudar, sin embargo, zumbando con dos de sus dedos.

Dirigido por el Dr. Amir Amedi de la Universidad Hebrea de Jerusalén, un equipo de investigación internacional comenzó con 12 sujetos de prueba (hombres y mujeres), con una edad promedio de 29 años. Todos ellos hablaban inglés, aunque no como su lengua materna, y ninguno de ellos tenía problemas de audición.

Los voluntarios tenían la tarea de escuchar 25 grupos de 10 frases cortas y sencillas, todas ellas habladas en inglés con voz masculina. Se agregó al audio un ruido de distracción similar al de una conversación de fondo.

Cuando los sujetos de prueba escucharon inicialmente las frases utilizando sólo auriculares, les resultó bastante difícil entender lo que decía el orador. Su comprensión mejoró considerablemente, sin embargo, cuando escucharon mientras también sostenían sus dedos índice y medio contra un dispositivo de retroalimentación táctil de bajo costo.

Conocido como un Estimulador Auditivo Vibratorio, ese dispositivo convirtió las señales de audio de voz de baja frecuencia en vibraciones. Los científicos creen que ayudó a los participantes al permitirles usar dos de sus sentidos – oído y tacto – para interpretar lo que se estaba diciendo. En total, produjo una mejora de 6 decibelios en la intensidad percibida. Como referencia, 10 db representa una duplicación del volumen.

«La capacidad de’oír a través de los dedos’ puede ayudar significativamente a oír», dice el Dr. Tomasz Wolak, del Centro Mundial de Audición de Polonia, coautor de un artículo sobre el estudio. «Nuestro enfoque sugiere que las estimulaciones multisensoriales que proporcionan el mismo tipo de información (en este caso, el lenguaje hablado transmitido a través del tacto además de la audición) deberían procesarse en la misma región del cerebro (en este caso, los centros de lenguaje hablado), y en última instancia, predecir que las estimulaciones multisensoriales (tanto los sonidos como el tacto) deberían mejorar la percepción».

Los científicos están trabajando en la mejora de la tecnología, con el objetivo final de alcanzar la marca de mejora de 10 dB.