Si su hijo tiene una tos persistente, no hace falta decir que debe comprobar si es algo grave. Llevarlos al médico es la mejor opción, pero una nueva aplicación experimental de análisis de tos para teléfonos inteligentes podría ayudar en situaciones en las que eso no es posible.

Dirigidos por el Dr. Paul Porter y la Profesora Asociada Udantha Abeyratne, los investigadores de la Universidad de Queensland en Australia comenzaron por recopilar una base de datos de grabaciones de audio para la tos. Estos fueron recolectados de 1,437 niños hospitalizados de 29 días a 12 años de edad, quienes tenían una variedad de enfermedades respiratorias ya diagnosticadas convencionalmente.

Con la ayuda de algoritmos de aprendizaje automático similares a los utilizados para desarrollar los sistemas de reconocimiento de voz, los científicos utilizaron 852 de las grabaciones para entrenar una aplicación para reconocer los distintos sonidos asociados con la neumonía, el crup, el asma, la bronquiolitis y la enfermedad general de las vías respiratorias inferiores. Cuando esa aplicación se utilizó posteriormente para diagnosticar a los otros 585 niños (basándose en sus grabaciones), su precisión osciló entre el 81 y el 97 por ciento.

Una vez que la aplicación sea refinada, los investigadores esperan que pueda ser utilizada por los padres ubicados en áreas remotas que carecen de instalaciones médicas, por los médicos que consultan a distancia con los pacientes a través de los sistemas de telesalud, o incluso como un sistema de diagnóstico complementario por los médicos que examinan a los niños dentro de sus propios consultorios.

«Puede ser difícil diferenciar entre los trastornos respiratorios en los niños, incluso para los médicos experimentados», dice Porter. «Este estudio demuestra cómo las nuevas tecnologías, los conceptos matemáticos, el aprendizaje automático y la medicina clínica pueden combinarse con éxito para producir pruebas diagnósticas completamente nuevas».