El mundo se prepara para recibir un plan de inmunización sin precedentes

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Esta semana fue crucial para países como Rusia y Reino Unido, los cuales iniciaron de forma masiva un plan de inmunización para combatir la COVID-19

La incertidumbre en torno a una posible cura para detener la pandemia por COVID-19, mantiene en vilo a todo el mundo. En definitiva, este 2020 los tomó a todos por sorpresa, al poner en evidencia que las mejores potencias y sistemas económicos del mundo no estaban exentos a sentir los estragos de una enfermedad.

Los decesos y las altas cifras de morbilidad impulsaron a la comunidad científica a asumir un verdadero reto, pues en su mayoría, se dedicaron a investigar el origen y mecanismo de acción de un extraño virus, ante el desconocimiento de muchos, que paulatinamente se fueron sumando a las estadísticas. 

Las alianzas con las universidades y centros de investigación no se hicieron esperar, mientras que la sagacidad de la industria farmacéutica, en su afán por comercializar una vacuna, despertó la desconfianza de algunos sectores, que aún se mantienen exigiendo plazos para que se cumpla con cada una de las fases correspondientes al protocolo de seguridad, antes de su lanzamiento al mercado.

Tomando en cuenta los resultados de los laboratorios, se evidenció que cada uno se apropió de la tecnología a su conveniencia, unos con ventajas potenciales sobre otros, en función de conseguir la aprobación y distribución de dosis, inicialmente en los países europeos más afectados.

Plan de inmunización COVID 19
Debe esperarse un lapso de tres semanas, después de haber aplicado la primera dosis

Efectividad 

La buena noticia es que aparentemente, se ha conseguido un 90 por ciento de efectividad. Pero, vale recalcar que los resultados hasta los momentos son parciales y no definitivos. En el top de noticias, se encuentra Pfizer y BioNTech, que ya superaron la tercera fase de estudios, en los cuales participaron más de 43 mil voluntarios, con lo que han conseguido la luz verde para iniciar su distribución en todo el mundo.

Según los ensayos clínicos, al transcurrir 7 días, después de la segunda dosis, los resultados son notorios. Lo cierto es que debe esperarse un lapso de tres semanas, después de haber aplicado la primera dosis. Los expertos subrayan que se trata de un procedimiento completamente innovador al producir una vacuna, ya que se toman partículas de material genético para que actúen como mensajeras, llevando copias de ARN que se inyectan a nivel muscular para que el organismo genere sus propias proteínas, similares al virus.

Aunque no se inyecta el virus directamente, el cuerpo detecta estas micropartículas, las toma como ajenas y responde de inmediato. La vacuna de Pfizer fue probada en Alemania, Turquía, Estados Unidos, Sudáfrica, Argentina y Brasil.

A nivel comercial, no hay antecedentes de este tipo, así que las expectativas de los gobiernos y de la humanidad, reposan en estos laboratorios, que están buscando nuevos horizontes de vacunología. La segunda candidata postulada de forma inmediata para erradicar la COVID-19, es la vacuna de la empresa estadounidense Moderna, que ha demostrado ser altamente efectiva (95 por ciento), elaborada con partes del código genético del virus.

En tercer lugar, se encuentra AstraZeneca y la Universidad de Oxford, la cual está hecha a partir de un vector viral, con virus genéticamente modificado y está en fase avanzada (se ha demostrado una efectividad entre el 62 y el 90 por ciento), pese a que tuvo que hacer una pausa al inicio por el caso de un paciente voluntario que presentó  mielitis transversa. Su metodología fue más allá de los vectores virales, utilizando de igual forma, tecnología innovadora para ampliar el rango de inmunización frente a la pandemia. 

Las vacunas atenuadas o inactivadas pasaron a la historia, trazando un desafío ante la urgencia de diseñar una cura que utilice el ADN o el ARN que detenga este virus mortal. En lo que respecta a China, CanSino fue la nominada, seguida de Sinovac, la primera formulada con adenovirus y la segunda, con virus entero inactivado. En agosto iniciaron las valoraciones preliminares y en su fase III, se incluyeron 50 mil voluntarios. Por su parte, Gamaleya (Sputnik V) también tomó la ventaja con un rango de efectividad del 92 por ciento.

Ingeniería genética

Tres vacunas de las que superaron la fase clínica, se enfocan en el adenovirus humano, mientras que dos emplean adenovirus simio y una está basada en el virus del sarampión. La ventaja, es que un solo vector puede interactuar ante diversos patógenos, lo cual ocurre al alterar la genética del microorganismo en paralelo al receptor que busca ser inmunizado. Esto es relativamente factible, aunque la desventaja del adenovirus es que abunda en los seres humanos y esto podría comprometer su eficacia. Por ende, el adenovirus simio se ve como una alternativa más segura.

A principios de año, cuando comenzó la propagación de la COVID-19, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó otra vacuna, proveniente de un vector viral muy efectiva para combatir el Ébola, que utiliza el virus de estomatitis vesicular, mientras que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) autorizó la venta de vacunas con vectores adenovirales, también para hacerle frente al Ébola. Previo a ello, a nivel clínico, otras vacunas similares fueron creadas de esta forma para combatir el SIDA y la malaria, pero, a nivel comercial, no hay ningún precedente de esta magnitud.

El panorama es bastante alentador, sin mencionar que una vacuna genética es mucho más segura, flexible, rápida de producir y menos costosa. Al manipular el virus, es menos agresivo, lo que le da ventaja al sistema inmunológico para combatir la amenaza. Realmente, es una vacuna sintética. 

Plan de inmunización COVID 19
La principal inquietud ante la adquisición de la vacuna, es la temperatura de almacenamiento.

Semejanzas 

En términos conceptuales, Pfizer y Moderna tienen muchas similitudes. Si la estrategia empleada resulta acertada, sería positivo el uso de los vectores virales y del ARN, considerando que la puerta de entrada de la COVID-19 es una proteína vírica que se fija a un receptor celular (ACE2). Esta misma proteína figura como componente principal del antígeno, de modo que es apta para generar anticuerpos que neutralizan y ofrecen protección por espacio de 4 meses, aproximadamente. 

Baja variabilidad 

Todo parece indicar que, a nivel genético, la variabilidad del virus es mínima, aunque algunos trabajos demuestran que es capaz de dañar células sin receptor ACE2 para llegar por otros medios al tejido pulmonar. Sin embargo, hacen falta más estudios y nuevos abordajes.

Según los investigadores clínicos, sería de utilidad conseguir una protección parcial, acudiendo a vacunas aprobadas como por ejemplo, la de la tuberculosis. Pero, el tiempo avanza y el mundo se encuentra frente a una nueva generación enfocada en detener la pandemia de forma inmediata. La prioridad, es conseguir la protección, mientras se diseña un mecanismo para cortar la transmisión y erradicar por completo el microorganismo.

Matrices 

Para los miembros de la Asociación Española de Vacunología (AEV), la innovación mediante la tecnología ha encontrado una oportunidad para afianzarse en el ámbito de las inmunizaciones, lo que constituye una verdadera esperanza respaldada por la evidencia científica. 

Desde la Universidad de Zaragoza, Carlos Martín, profesor de microbiología señaló que la experiencia es relevante, al igual que los datos arrojados por el monitoreo farmacológico. A su juicio, los ensayos clínicos son trascendentales, al igual que el entramado teórico, sin dejar de lado el proceso de seguridad por si llega a detectarse algún efecto adverso.

Mecanismos de seguridad garantizados

A diferencia de lo ocurrido en China, en Occidente la inversión está destinada a las vacunas de ARN, ADN y las de vectores virales, dejando de lado un poco la concepción de virus atenuado a través de la modificación de un genoma. Lo cierto es que tanto Pfizer y BioNTech como Moderna, fueron las primeras en superar la fase de ensayos clínicos, registrando un alto índice de confiabilidad, superior al 90 por ciento. Esto constituye un verdadero desafío, en vista de que no hay experiencias similares en el mundo de una vacuna de este tipo, aplicada en humanos.

Países como Rusia y Reino Unido han instalado sus puestos de vacunación. En Moscú, la vacuna Sputnik V COVID-19 fue la candidata para iniciar con la población más vulnerable, como el personal médico, sanitario y los trabajadores sociales.

Plan de inmunización COVID 19
La prioridad, es conseguir la protección, mientras se diseña un mecanismo para cortar la transmisión.

Logística

Hasta ahora, la principal inquietud de los países ante la adquisición de la vacuna, es la temperatura de almacenamiento. La de Pfizer y BioNTech se debe transportar y almacenar en un rango de -80 grados, por lo que se requiere de congeladores especiales para conservar la cadena de frío. Por otro lado, la vacuna de Moderna se puede almacenar a -20 °C. La de la Universidad de Oxford y AstraZeneca se puede refrigerar a temperatura regular, al igual que la de Sputnik. Estas últimas, al ser más económicas y fáciles de transportar, están siendo incluidas en las listas de países que no cuentan con la infraestructura adecuada para garantizar el resguardo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se han desarrollado un poco más de 40 vacunas de origen genético, de las cuales, 10 llegaron a la última fase de estudios. Tanto Pfizer/BioNTech/Fosun y Moderna incluyeron 30 mil voluntarios en Estados Unidos e incluso, hasta en Brasil. 

La ventaja que tuvieron a su favor, es que ya habían trabajado con la modalidad de ARN para combatir otros virus. Por ejemplo, Moderna se enfocó en erradicar el Nipah, que causa problemas respiratorios, mientras que Pfizer y BioNTech estaban trabajando con el virus de la influenza. 

Acuerdos 

En Centroamérica, los acuerdos incluyen un plan de inmunización a fin de año con Pfizer y BioNTech para erradicar el SARS-CoV-2 en México, lo que se visualiza como un momento histórico, aprovechando el visto bueno de la FDA. Inicialmente, se estima recibir 34.4 millones de dosis –máximo- sujeto a la aprobación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Para el primer trimestre del 2021, se prevé que se hayan vacunado 20 millones de mexicanos, para lo cual el gobierno ha destinado 1.659 millones de dólares.

Representantes de Pfizer han subrayado que a diferencia de las otras compañías, desarrollaron esta vacuna con fondos propios, pues no recibieron patrocinio gubernamental ni de ningún ente privado. En cuanto a los costos por dosis (2), la de la Universidad de Oxford y AstraZeneca tiene un valor de 4 dólares, la de Moderna, 33 dólares, la de Pfizer y BioNTech 20 dólares y finalmente, la de Gamaleya (SputnikV), tiene un costo de 10 dólares.

 

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