Un estudio en una etapa temprana ha encontrado que una cepa del virus del resfriado común puede atacar y destruir eficazmente las células cancerosas de la vejiga. Este ensayo de fase 1 en humanos sugiere que el virus induce directamente la muerte de las células tumorales y, si se verifica mediante ensayos más grandes, podría utilizarse junto con otros tratamientos de inmunoterapia novedosos.

Un virus oncolítico es una clase de virus que se sabe que ataca y mata a las células cancerosas de una de dos maneras, ya sea cazando y eliminando directamente las células tumorales o ayudando al sistema inmunológico a integrarse mejor en el cáncer mediante la iluminación de una célula cancerosa. La investigación oncolítica en curso ha revelado que el virus zika ataca a los cánceres cerebrales y el virus del herpes a los cánceres de piel.

El cáncer de vejiga invasivo no muscular (NMIBC, por sus siglas en inglés) es el tipo más común de cáncer de vejiga y es difícil de tratar. Los tratamientos actuales pueden incluir una variedad de cirugías, quimioterapias o inmunoterapias, y aún así resultan en altas tasas de recurrencia.

«El cáncer de vejiga invasivo no muscular es una enfermedad muy prevalente que requiere un plan de tratamiento intrusivo y a menudo prolongado», explica Hardev Pandha, investigador principal del nuevo estudio. «El tratamiento actual es ineficaz y tóxico en una proporción de pacientes y hay una necesidad urgente de nuevas terapias.»

Esta nueva investigación describe los resultados de un ensayo de fase 1 que utiliza una cepa del virus del resfriado común llamada coxsackievirus (CVA21), como agente oncolítico dirigido al cáncer de vejiga. El ensayo reclutó a 15 pacientes con NMIBC y administró CVA21 directamente en la vejiga a través de un catéter. Una semana después del tratamiento, los pacientes se sometieron a una cirugía para extirpar sus tumores de vejiga, lo que permitió a los investigadores evaluar qué tan bien el virus se había infiltrado en las células cancerosas.

Los resultados fueron prometedores, con todos los pacientes mostrando evidencia de que el virus se ha infiltrado efectivamente en las células cancerosas de la vejiga. Se observó que el virus desencadenaba la muerte de las células tumorales, y se observaron aumentos en las citoquinas inflamatorias, lo que sugiere que el virus también parecía estimular el sistema inmunológico del cuerpo para que atacara y atacara mejor a las células cancerosas.

«La reducción de la carga tumoral y el aumento de la muerte de las células cancerosas se observó en todos los pacientes y se eliminó todo rastro de la enfermedad en un solo paciente después de sólo una semana de tratamiento, lo que demuestra su eficacia potencial», dice Pandha. «Notablemente, no se observaron efectos secundarios significativos en ningún paciente.»

Siendo un ensayo de fase 1 en humanos, el objetivo principal era evaluar la seguridad y la dosis, y los resultados fueron positivos en este frente, sin que se reportaran toxicidades o efectos adversos. El siguiente paso será ampliar estos ensayos y explorar si este nuevo tratamiento puede utilizarse en combinación con nuevos tratamientos de inmunoterapia.

Esta no es la primera investigación sobre el uso del virus del resfriado común como agente oncolítico. El CVA21 en particular parece prometedor como tratamiento para el melanoma y el cáncer de próstata, con varios ensayos en humanos actualmente en curso que evalúan su eficacia cuando se utiliza junto con otros tratamientos de inmunoterapia.