Leche: ¿Es tan saludable como pensamos?

Relacionado

  • Investigaciones recientes han determinado que el consumo de leche no es esencial para seguir una dieta saludable.
  • Algunas enfermedades como cáncer de colon y de mamas, podrían estar relacionadas con el consumo de leche en altas cantidades.
  • Es posible obtener los nutrientes que ofrece la leche a través de otros alimentos como el brócoli o el tofu.
  • Los especialistas difieren frontalmente de las recomendaciones hechas por los Organismos de Salud de EEUU que sugieren consumir 3 porciones de leche al día.

Una gran parte de la población mundial consume leche como complemento diario de su alimentación, bien sea fresca o pasteurizada, o en alguno de sus derivados como queso, mantequilla, o algún postre, yogurt etc. 

leche

Hoy día los nutricionistas, médicos y otros expertos en materia nutricional, están recomendando reconsiderar la ingesta de productos lácteos, ya que estos pudieran no ser tan beneficiosos para la salud como se suele pensar.

La conceptualización actual de la leche en los últimos años ha sido algo negativa. Por lo que productos tales como bebidas a base de soja, almendras y otras nueces; cereales como la avena, entre otros, han obtenido una relevancia en el mercado alimenticio en sustitución de la leche, tanto por el tema nutricional como por el ambiental.

A pesar de que somos la única especie de mamíferos que, después de nuestra etapa lactante, seguimos consumiendo leche. Y de paso, de otras especies mamíferas como el ganado vacuno, ovino y el caprino, los productos lácteos se han convertido en una fuente alimenticia importante en nuestras dietas a todas horas: al despertarnos en el café con leche y en los desayunos; en forma de postres después de las comidas; en las meriendas, o antes de dormir.

Esto es así porque la industria ganadera, a parte de sacar provecho a la proteína cárnica y la piel del ganado, también le ha sacado partida a la leche, al ser fuente de provisión para la industria láctea y de otros productos de alimentos procesados.

Tanto se ha extendido el consumo de productos lácteos, que los Departamentos de Salud y el de Agricultura de los Estados Unidos de Norteamérica publicaron en la Guía Alimentaria 2015-2020, que se recomendaba el consumo equivalente a 3 tazas de leche bajos en grasa, de al menos 1%, como fuente importante de ingesta de nutrientes necesarios para el cuerpo humano.

Entre estos productos se encuentran principalmente la leche, el yogurt, el queso, entre otros derivados lácteos. Pero, a pesar de esta recomendación se estima que el consumo actual es muy bajo y se encuentra entre 1.5 y 2 tazas diarias en personas mayores de 9 años.

café con leche

Otro referente de relevancia en el medio científico y médico, como el New England Journal of Medicine, publica referencias de expertos nutricionistas, que desdicen las recomendaciones hechas por los organismos estadounidenses, al proponer fuentes  alternativas de los mismos nutrientes proporcionados por la leche.

Partiendo de esta teoría en la que se han basado estas fuentes investigativas fidedignas, se exponen a continuación algunos argumentos relacionados con la ingesta de leche como parte de una dieta saludable. 

¿Debemos aumentar nuestro consumo de alimentos lácteos?

Los expertos consideran que no es necesario. Por el contrario, han puesto en duda la calidad de la evidencia que sustentan las recomendaciones que hace el Departamento de Salud de Norteamérica. Los especialistas en este caso sugieren que existen alimentos alternativos que pueden ser fuente de los nutrientes que proporciona la leche. 

Y es que el debate sobre si la leche es buena o no, data de mucho tiempo atrás. Desde la revolución agrícola, cuando las fuentes de nutrientes pasaron de los alimentos vegetales a los cárnicos para adquirir calcio y proteínas, se determinó que una de las principales fuentes de dichos nutrientes es la leche. 

Desde ese entonces, esta ha figurado dentro de las principales recomendaciones de consumo en las Guías Agrícolas de Estados Unidos, por allá, cerca del año 1917. Esta es actualizada cada 5 años por el comité asesor de las Guías Alimentarias de EEUU, quienes se encargan de revisar toda la evidencia disponible para reafirmar la recomendación relacionada con la ingesta de leche. 

El dato más interesante 

“Un aumento en la producción de leche podría generar daños irreversibles al medio ambiente por los gases de efecto invernadero”

Efectos de la leche en la salud humana

Investigaciones recientes ponen en tela de juicio los efectos del consumo de leche en la obtención del calcio suficiente como para evitar o, disminuir el riesgo de sufrir fracturas de huesos. Incluso, tales estudios plantean la repercusión contraria en esta condición. Es decir, que a mayor consumo de leche y sus productos derivados, más elevado es el riesgo de sufrir este tipo de lesiones óseas. 

leche y productos lácteos

Pruebas fueron realizadas en un conjunto de personas con ingestas variables de leche, durante su periodo de niñez y adolescencia. Los estudios no determinaron una especial diferencia en los riesgos de sufrir fractura de cadera. Los mismos hallazgos determinaron que en países donde es más común el consumo de leche, la fractura de cadera en personas mayores, es mayor. Por lo que no existe una relación válida entre el consumo de leche y el blindaje de los huesos. 

La leche y el medio ambiente

Según los mismos planteamientos hechos por los organismos de salud estadounidense se recomienda tomar 3 porciones de leche al día. Sin embargo, las investigaciones a las que hacemos referencia, aseguran que de cumplirse cabalmente con estos niveles de consumo, estaríamos haciéndole un daño irreversible al medio ambiente por los gases de efecto invernadero que su producción conlleva

El peso, el cáncer y la salud del corazón

La misma investigación se centró en otros aspectos de nuestra salud que se relacionan con el consumo o no de la leche. Se pudo determinar, -según los especialistas – que no existen notables diferencias entre las recomendaciones de ingerir lácteos bajos en grasas o completos, en el control de peso. 

En el caso de los niños, es aún peor, ya que se determinó que el consumo de lácteos bajos en grasas en menores sugiere un mayor aumento de peso. Asimismo, las pruebas indican que la ingesta de este alimento no favorece la presión arterial y tampoco el control de los niveles de colesterol. 

En cuanto al cáncer, las pruebas arrojaron resultados combinados, ya que algunos estudios relacionaron el consumo de leche con los riesgos de desarrollar cáncer de colon, quizás debido a los altos niveles de calcio que contiene la leche. Otros estudios también señalaron un aumento en los índices de cáncer de mama, próstata y endometrio. 

En cuanto a las personas que padecen enfermedades cardíacas, el estudio estableció algunos patrones diferenciales, ya que se determinó que quienes viven en países de bajos niveles económicos, donde las dietas son más altas en almidón y más moderada en productos lácteos, se ven reducidos los padecimientos de enfermedades cardiovasculares, por el hecho de proporcionar un valor nutricional bajo en glucemia. 

producción de leche

¿Cuál es la recomendación definitiva de los expertos en cuanto al consumo de la leche?

La recomendación actual es que no está justificado aumentar el consumo de lácteos en tres o más porciones al día. Sin embargo, la cantidad de leche que una persona puede consumir está sujeta a condiciones individuales. 

Esto quiere decir que, si una persona tiene una dieta de mala calidad concentrada en la ingesta de alto contenido de azúcar y almidón, lo cual es común en países de bajos ingreso, la leche puede cubrir algunos vacíos nutricionales, siendo beneficioso para el organismo. 

Por otro lado, si la dieta es buena y balanceada, los beneficios nutricionales que puede aportar la ingesta de leche, es mucho menor.  

¿Qué pasa con la ingesta de calcio y vitamina D si dejamos de consumir leche?

Esta es una de las principales preocupaciones de llegar a eliminar por completo la leche de nuestra dieta habitual, ya que es una de las principales fuentes de calcio y vitamina D. Pero en este caso es importante tener en cuenta que tales nutrientes pueden obtenerse de otros alimentos o de suplementos, sin los efectos negativos que trae consigo el consumo de lácteos. 

Por tal motivo, los especialistas recomiendan consumir los siguientes alimentos en sustitución de la leche. 

Para obtener calcio: 

  • Col rizada
  • Brócoli, 
  • Tofu
  • Nueces
  • Frijoles
  • Jugo de naranja fortificado

Para la vitamina D: 

  • Suplementos que proporcionan una ingesta adecuada de esta vitamina a un precio inferior al que supone la leche fortificada. 
Consumo de leche

Entonces, ¿debemos beber leche o no?

Se pueden determinar las siguientes conclusiones: 

  • La leche no es un alimento esencial para seguir una dieta saludable, pero su consumo en cantidades modestas puede ser compatible con un buen estado de salud. 
  • La dosis recomendada, en caso de que la persona decida mantener el consumo de leche dentro de su dieta habitual, es de dos porciones al día en el caso de los adultos. 
  • Por motivos ambientales y conservacionistas, no se debería proponer el aumento de consumo de leche, ni mucho menos un aumento en su producción. 
  • En muchas partes del mundo el consumo de leche no es esencial. Sin embargo, si una persona es tolerante a la leche y los lácteos, esta puede ser un adicionante saludable en su dieta, ya que es alta en proteínas y además, está fácilmente disponible, a la mano del consumidor. 
  • Cómo última recomendación, se enfatiza su consumo en productos lácteos no endulzados y llenos de grasa, como el yogurt y la leche entera. 

Otros artículos

Comentarios

Popular