Un nuevo estudio, dirigido por investigadores de la Facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins, ha descrito el descubrimiento de un nuevo tipo de célula inmunitaria que tiene la hipótesis de jugar un papel fundamental en el desarrollo de la diabetes tipo 1, y que podría estar involucrada con otros trastornos autoinmunes, como la esclerosis múltiple.

Hasta un 10 por ciento de todos los casos de diabetes son de tipo 1. Diagnosticada principalmente en niños, esta afección crónica se considera un trastorno autoinmunitario por el cual las células inmunitarias del cuerpo funcionan mal y destruyen sus células beta productoras de insulina. Todavía no está claro qué mecanismo impulsa este proceso, pero Abdel-Rahim A. Hamad, de Johns Hopkins Medicine, cree que su nueva investigación puede haber descifrado finalmente el misterio.

Nuestro sistema inmunológico adaptativo lucha principalmente en sus batallas usando dos tipos de glóbulos blancos, o linfocitos, llamados células T y B. La investigación describe un tipo de linfocito recientemente descubierto conocido como un expresador dual (DE). Esta célula única de DE posee la capacidad de expresar tanto los receptores de células B como los receptores de células T.

«La célula que hemos identificado es un híbrido entre los dos caballos de batalla primarios del sistema inmunológico adaptativo, los linfocitos B y los linfocitos T», explica Hamad. «Lo que es único en la entidad que encontramos es que puede actuar como una célula B y como una célula T. Esto probablemente acentúa la respuesta autoinmune porque un linfocito está realizando simultáneamente las funciones que normalmente requieren las acciones concertadas de dos».

Reclutando un equipo de biólogos computacionales del Centro de Investigación de IBM, una variedad de simulaciones por computadora revelaron cómo esta célula inmune de DE podría estar desencadenando el inicio de la diabetes tipo 1. Se descubrió que un péptido, producido exclusivamente por los linfocitos DE, amplifica los ataques de células T a las células beta productoras de insulina, lo que explica eficazmente la conexión con la diabetes tipo 1.

Computer simulation showing the extremely tight binding to an immune system cell of a peptide (blue)...

Además de esta observación, un estudio adicional reveló la presencia de estas células inmunes híbridas únicas, y su péptido asociado, en la sangre de pacientes con diabetes tipo 1. Los niveles de estas moléculas se encontraron en números consistentemente más altos en pacientes diabéticos tipo 1 que en la sangre de sujetos no diabéticos.

Todavía es muy pronto para que la investigación con mucho más trabajo por hacer, tanto en la comprensión de la relación entre esta nueva célula inmune y la diabetes tipo 1, como en la definición integral de la misma. Además de allanar el camino para una posible prueba diagnóstica que pueda identificar a los pacientes en alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 1, la investigación sugiere nuevas formas de tratar la enfermedad. Si la conexión propuesta por este estudio es validada, entonces el futuro podría traer tratamientos de inmunoterapia que pueden dirigirse específicamente a estas células inmunes de DE, y eliminarlas o sofocar su capacidad para desencadenar la condición en primer lugar.

Hamad compara el descubrimiento de su equipo con el hallazgo de algo parecido a un monstruo biológico del Lago Ness. Muchos expertos en el campo sugirieron que este tipo de célula inmune híbrida pícara simplemente no existía.

«Estábamos dispuestos a correr el riesgo y mirar algo diferente, y ahora puede que hayamos dado los primeros pasos para encontrar nuevas estrategias para curar la diabetes tipo 1», dice Hamad. «También es posible que un día encontremos que las células DE están involucradas en la patología de otros trastornos autoinmunes como la esclerosis múltiple y la artritis reumatoide.»