La nave espacial japonesa Hayabusa 2 ha logrado un segundo touchdown en la superficie del distante asteroide Ryugu. La arriesgada maniobra vio a la sonda sumergirse para recoger material que había sido expuesto durante la creación de un cráter artificial el 5 de abril, cuando la sonda aplastó un peso de cobre contra la superficie del antiguo cuerpo del Sistema Solar.

Simplemente alcanzar y entrar en la órbita de un asteroide azotando alrededor del Sol a 29,8 km/s (18,6 millas por segundo) es una hazaña increíble. Sin embargo, esto no fue suficiente para la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa (JAXA), que quería ir un paso más allá: descender en picado para tocar el asteroide y recoger muestras del cuerpo primordial para regresar a la Tierra para su análisis.

La agencia había logrado previamente obtener una muestra de un asteroide durante la misión original de Hayabusa, y esperaba repetir su éxito con la nave espacial Hayabusa 2, más avanzada.

Estas muestras antiguas y bien conservadas podrían ayudar a los científicos a desentrañar algunos de los secretos que rodean la formación del sistema solar. También puede arrojar luz sobre el origen del agua que forma los océanos de la Tierra, así como sobre la materia orgánica necesaria para la aparición de la vida.

El primer aterrizaje tuvo lugar en febrero de este año, durante el cual Hayabusa 2 pudo descender a la superficie con seguridad y patear materiales que fueron recogidos por el cuerno del muestreador de la sonda, antes de regresar a una órbita estable.

Después de la primera inmersión, la sonda solitaria creó un gran cráter artificial al acelerar un peso de cobre en la superficie de Ryugu el 5 de abril. El impacto expuso una masa de material fresco del interior del asteroide.

Con el éxito de la operación de bombardeo, JAXA tuvo que considerar si valdría la pena poner la sonda en peligro una vez más para recoger una muestra del interior recién expuesto. Estas citas son propuestas de alto riesgo y recompensa. El hecho de que la nave espacial hubiera realizado con éxito una inmersión no significaba que sobreviviera a otra. Además, debido a la distancia entre los tripulantes de la misión y la sonda, no habría forma de corregir un problema con el descenso en tiempo real, en caso de que ocurriera.

Por un lado, si la nave espacial pudiera capturar con éxito material subterráneo de alrededor del cráter, entonces el mérito científico valdría la pena el riesgo. El muestreo de un segundo sitio también daría una mejor visión general de la composición del asteroide que el simple análisis de material tomado de una sola región, que puede no ser representativa de un cuerpo más grande.

Por otro lado, el equipo se arriesgó a aplastar la sonda contra la superficie del asteroide, en el proceso de perder las preciosas muestras que el explorador robótico ya había recuperado del gigante errante.

Al final, JAXA decidió que los beneficios potenciales superaban a los riesgos, y la segunda inmersión fue declarada autorizada.

El equipo seleccionó un punto de aterrizaje a unos 20 m al norte del cráter artificial. Esta área está rodeada de grandes rocas y montículos de roca que podrían suponer una amenaza para Hayabusa 2. Sin embargo, se consideró que si la nave aterrizaba con éxito en el área objetivo de un radio de 3,5 m (11,4 pies), el riesgo sería menor que el de la primera inmersión.

A las 10:59 am JST del 10 de julio, Hayabusa 2 comenzó su descenso a la superficie desde una altitud de 20 km (12.4 mi). La sonda descendió a una altitud de sólo 30 m (98,4 pies), donde permaneció durante un breve período antes de hacer su zambullida final en la superficie estéril.

Entre las 10:18 y las 10:20 JST del 11 de julio, la sonda aterrizó y disparó un peso en la superficie de Ryugu a quemarropa, pateando material para ser recogido por el cuerno del muestreador. Inmediatamente después, la sonda comenzó a alejarse del asteroide. La telemetría de Hayabusa 2 poco después reveló que la nave estaba sana y que toda la maniobra se había realizado según lo programado.

La misión de alto riesgo ha sido declarada un éxito por JAXA, y la sonda Daredevil está actualmente en proceso de regresar a su órbita segura alrededor de Ryugu.