La Inteligencia Artificial optimiza el diagnóstico y tratamiento de pacientes con enfermedades mentales

Relacionado

Con un escáner cerebral se puede observar la actividad de las neuronas para diseñar tratamientos personalizados que traten, a nivel cerebral, la raíz del problema

El confinamiento generado por la crisis sanitaria en el mundo, puso de relieve el uso de la telemedicina. Sin embargo, desde hace un tiempo, los especialistas comprendieron la importancia de elaborar planes de tratamiento personalizados, haciendo uso de la tecnología para optimizar el diagnóstico, en especial, en los pacientes neurológicos o con algunas patologías mentales. 

En efecto, estudiar el cerebro humano ha sido todo un desafío. Muchos misterios aún están sin resolver, pero la comunidad científica se esfuerza, por ejemplo, en determinar cómo funciona el patrón del sueño, la conformación de la identidad o los límites de la conciencia. Las diferencias entre el cerebro y la mente no están del todo claras, así que la neurociencia ha llegado para descifrar los secretos del sistema nervioso central.

Panorama internacional

A nivel mundial, desde el 2016, un poco más de 500 millones de personas reportaron que padecen enfermedades mentales, siendo la depresión el cuadro clínico más común, seguido del trastorno bipolar y la esquizofrenia. Esto significa que el 15 por ciento de la carga económica de los países está sujeta a este tipo de patologías, que a largo plazo, conducen a la discapacidad. 

Sin embargo, innovando con la tecnología, es posible que para el 2030 se logre mantener a raya el índice de depresión, que en las naciones desarrolladas interfiere con una vida saludable. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), disminuyó la tasa de mortalidad por enfermedades infecciosas, mientras que ha ido en ascenso el número de personas con enfermedades crónicas relacionadas con el estilo de vida, la alimentación y el consumo de alcohol. 

tecnología para tratar enfermedades mentales
El escáner cerebral detecta anomalías y alerta al radiólogo para un diagnóstico oportuno.

Los sistemas de vigilancia epidemiológica han puesto en la mira el factor genético, que en muchos casos, predispone a la aparición de enfermedades mentales. Durante el 2018, cerca del 17 por ciento de la población en México se vio afectada. De cada 4 personas, al menos 1 ha pasado por esta situación, aunque sea una vez, pero son pocas las que realmente reciben tratamiento. 

El asunto es preocupante, porque estas patologías afectan seriamente el sistema nervioso, alterando la conducta, la percepción y los procesos cognitivos, también deteriora la salud física del paciente, reduciendo su calidad de vida y la de su entorno cercano.

Está comprobado que los migrantes y los adultos que han sido víctimas de algún tipo de violencia, son vulnerables para desarrollar un trastorno mental. Ocurre lo mismo en los habitantes de zonas que han sentido los estragos de la naturaleza y los que han tenido que enfrentarse al narcotráfico y la trata de personas.

Un asunto de interés público

La salud mental amerita atención oportuna y eficiente, en aras de frenar la discriminación que muchos viven, lo que les impide buscar ayuda de un profesional. Anualmente, el costo de la salud mental de un país compromete, en promedio, el 5 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), por ende, el presupuesto se ve limitado para el gasto público.

El hecho de que las grandes potencias comiencen a invertir en tecnología para tratar las enfermedades mentales, aliviaría la cuota de los hospitales psiquiátricos, considerando que un diagnóstico a tiempo puede marcar la diferencia.

La OMS hace énfasis en que la salud no sólo implica la ausencia de enfermedades, sino que incluye el bienestar personal, la independencia, el desarrollo emocional, intelectual y la autorrealización. Con la tecnología presente en cada ámbito cotidiano, es posible aliviar el estrés, fomentar la productividad y generar aportes sustanciosos que permitan la completa recuperación de un paciente.

Redes neuronales 

Al corroborar el funcionamiento de las redes neuronales, los médicos certificaron que las células se comunican entre sí, generando toda una red que responde a estímulos determinados que están presentes en el ambiente. De este modo, un impulso nervioso da origen a una respuesta por parte del organismo y así, se van codificando los pensamientos y las emociones.

Los recuerdos van ocupando su lugar en el inconsciente, pero cuando hay lesiones cerebrales, el asunto se torna aún más complejo. Las enfermedades neurológicas como el Parkinson, el Alzheimer y los trastornos de personalidad, junto a la esquizofrenia y los estados anímicos pueden tratarse empleando la tecnología y una serie de herramientas que modifican la respuesta del cerebro. De este modo, resulta más fácil detectar el daño y las áreas que se han visto afectadas por alguna lesión. 

tecnología para tratar enfermedades mentales
En Alemania han logrado anticipar conductas con el uso de sensores en las prendas de vestir.

El escáner cerebral 

Por fortuna, los informáticos se han dedicado a diseñar diferentes algoritmos con el propósito de desarrollar la inteligencia artificial, en función de hacer rápido y práctico el diagnóstico. Así, en la práctica clínica, cada día es más común observar el uso de escáneres cerebrales que permiten evaluar resonancias y detectar oportunamente las anomalías. 

En Singapur se sentó un precedente con el uso de la inteligencia artificial. Los estudios, a cargo del Instituto Nacional de Neurociencia dieron luces al respecto, señalando que en los pacientes con lesiones en el cerebro, es más fácil activar con detalle un escáner, que emite una señal de alerta,  indicando al radiólogo que urge una valoración inmediata. Al agilizar la atención en las salas de triaje, el abordaje del paciente es instantáneo, oportuno y preciso. 

Otra de las ventajas de la innovación, está relacionada con la posibilidad de ofrecer tratamientos personalizados que respondan a las necesidades específicas que tiene cada paciente. Esto es fundamental, considerando que las enfermedades mentales no atacan a todos por igual y los síntomas son variables.

Las ondas cerebrales ocasionadas por un cuadro depresivo pueden medirse con exactitud, a fin de identificar las posibles causas. De acuerdo con Ricardo Gil, neurofisiólogo cognitivo, mientras más datos se recopilen, mejor se podrán personalizar los tratamientos mediante la inteligencia artificial.  Como un sencillo ejemplo, el especialista cita los casos de migraña, donde se detecta la inflamación incluso antes de que aparezcan los síntomas, esto permite actuar a tiempo para prevenir las crisis o acortar su duración.

Midiendo la actividad neuronal 

Al monitorear la actividad de las neuronas, es posible mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades mentales. Al utilizar pequeños dispositivos como el Brain Station en casa, aprenden cómo funciona su organismo y se anticipan a los hechos. Este equipo diminuto realiza una electroencefalografía, sin necesidad de utilizar cables, pues sólo se debe situar en la frente para que escanee la actividad en el cerebro. 

Su uso se ha ido incrementando paulatinamente en los países desarrollados, lo que ha sido positivo en el ámbito de la neurología. De esta forma, los relojes inteligentes han pasado a un segundo plano, tras el lanzamiento de aplicaciones más especializadas que se enfocan hasta en las reacciones de las personas.

De hecho, en Alemania comenzaron a fabricarse unos chips tan pequeños, que se colocan en la ropa y permiten precisar las intenciones de quienes lo portan. Todo inició como un proyecto del Instituto Alemán de Inteligencia Artificial que identifica de inmediato el cansancio y la fatiga, factores vinculados directamente con la depresión.

tecnología para tratar enfermedades mentales
La depresión y los problemas de interacción social pueden tratarse con juegos de realidad virtual.

Realidad virtual 

Quizás parezca extraño, pero la realidad virtual ha demostrado ser una aliada en la rehabilitación de los pacientes con enfermedades mentales. Este enfoque es innovador al trascender el mundo de los videojuegos y el entretenimiento para aportar soluciones ante los trastornos neurológicos.

Aún falta más evidencia científica, pero con el uso de gafas, se ha conseguido una forma atractiva para motivar y que las personas se enfoquen en su rehabilitación. En función de ello, quienes han sido diagnosticados con esclerosis múltiple pueden mejorar el equilibrio y la memoria, ejercitando la mente para trabajar su estado físico.

Vale destacar que la mielina es una sustancia blanca presente en las neuronas, responsable de canalizar los impulsos en el sistema nervioso, manteniendo la comunicación entre las neuronas. Al fallar, ocasiona inestabilidad, fatiga, entre otras alteraciones cognitivas y sensoriales. 

Virginia Meca, neuróloga y especialista en enfermedades desmielinizantes, subraya que al utilizar gafas de realidad virtual, es mucho más fácil rehabilitar al paciente, incorporando el juego para que se concentre y siga el tratamiento hasta el final. Con lentes especiales, se eligen una serie de actividades en la pantalla que permiten que la persona se ejercite en casa.  Esto, combinado con el tratamiento convencional, ha arrojado resultados satisfactorios. 

tecnología para tratar enfermedades mentales
Los tratamientos convencionales se complementan con prácticas innovadoras en la rehabilitación.

Nuevos enfoques clínicos

Paralelamente, los expertos se han dedicado a estudiar la adherencia, incorporando nuevos métodos en la práctica clínica, tomando en cuenta estas experiencias para el abordaje de otros síndromes como el Asperger, el autismo e incluso, las adicciones. 

Walter Greenleaf, experto de la Universidad de Stanford explicó que el entorno virtual permite que los pacientes practiquen sus habilidades de confianza o de rechazo ante las adicciones, lo mismo ocurre con la interacción social, ya que se analiza el lenguaje corporal, las expresiones y las palabras utilizadas por los pacientes con trastorno del espectro autista.

Las posibilidades son infinitas para contribuir con la recuperación y superar las patologías mentales. Los grandes consorcios han decidido apostar por un mercado médico innovador, que se orienta hacia la salud y el bienestar de un sector que hasta hace poco, se consideraba minoría y vivía al margen de estigmas y etiquetas sociales.

Otros artículos

Comentarios

Popular