Después del lanzamiento en órbita a bordo del cohete Falcon Heavy de SpaceX el mes pasado, el satélite LightSail 2 de la Sociedad Planetaria ha entrado en la fase más crítica de su misión. La nave espacial ha desplegado con éxito su vela solar y ha comenzado a navegar por el espacio con la potencia del Sol, un hito para una tecnología con potencial interestelar.

La idea de que el Sol propulsa las cosas a través del espacio se remonta al siglo XVII, cuando Johannes Kepler observó cómo las colas de los cometas eran arrastradas por lo que él creía que era una brisa solar. Siglos de ciencia desde entonces han confirmado que el astrónomo alemán estaba en algo, pero en lugar de viento, la luz solar en realidad ejerce pequeñas cantidades de presión en forma de fotones que pueden ser aprovechados para la propulsión.

Un ejemplo notable de esto fue la nave espacial Mariner 10 de la NASA, que se quedó sin combustible en ruta a Mercurio en 1974, pero que pudo utilizar sus paneles solares para aprovechar estas fuerzas diminutas y controlar su orientación, y en 2010, la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) lanzó IKAROS hacia Venus, que se convertiría en la primera nave espacial en demostrar tecnología de navegación solar en el espacio interplanetario.

Los planes de la Sociedad Planetaria para el LightSail 2 no involucran destinos tan distantes, pero la organización espera revigorizar el interés en torno a la tecnología haciendo de Lightsail 2 la primera nave espacial en usar la luz solar sola para alterar su órbita terrestre. El control de la misión confirmó hoy que la nave espacial del tamaño de un pan de molde desplegó con éxito su vela solar, del tamaño de un anillo de boxeo, y completó su primera órbita en modo de navegación solar.

LIghtSail 2's solar sail is about the size of a boxing ring

El empuje proporcionado por los fotones del Sol es aproximadamente igual al peso de un sujetapapeles, por lo que LightSail 2 no irá a ninguna parte apresuradamente. Pero pequeños ajustes en la orientación de su vela durante el próximo mes cambiarán su rumbo de manera muy leve, y esperemos que lo suficiente como para que se balancee a altitudes cada vez más altas como una forma de demostrar un vuelo controlado.

Y algunos estarán observando con gran interés la evolución de la nave espacial. Este método de propulsión es el mismo que el Breakthrough Starshot espera usar para eventualmente alcanzar el sistema estelar más cercano, Alpha Centauri. Dice que esta tecnología podría ayudarlo a llegar dentro de unos 20 años desde su lanzamiento, en lugar de los 30.000 que se necesitarían con la nave espacial más rápida de la actualidad (aunque hay un poco más que eso en la misión).

El plan es tener LightSail 2 orbitando la Tierra durante un año, antes de reiniciarla de nuevo para quemarla en la atmósfera.