Hace un par de años, la firma de arquitectura y diseño Carlo Ratti Associati (CRA) presentó Paint By Drone, un sistema que utiliza cuadricópteros para pintar graffitis artísticos en paredes exteriores. Bueno, la tecnología ha sido utilizada para crear una obra de arte de origen multitudinario, aplicada a una pared por múltiples drones simultáneamente.

Como parte del proyecto italiano UFO-Urban Flying Opera, se pidió inicialmente a la gente que presentara «sus pensamientos, esperanzas e ideas sobre cómo deberían ser las ciudades». De entre más de 1.000 propuestas, aproximadamente 100 fueron seleccionadas por el CRA, la Universidad de Turín y la Universidad Politécnica de Turín. Éstos se combinaron para formar una pintura completa.

Este cuadro fue aplicado a la pared de una fábrica de automóviles en desuso en el parque Aurelio Peccei de la ciudad de Turín, por cuatro aviones teledirigidos que trabajaron al mismo tiempo durante dos días (25 y 26 de junio). Un sistema de control central instruía a cada cuadricóptero que manejaba tanques de pintura sobre lo que debía hacer, con un sistema de monitoreo visual que vigilaba en todo momento dónde se encontraban las distintas aeronaves en relación unas con otras.

The finished UFO-Urban Flying Opera painting

De 14 por 12 metros (46 por 39 pies), la pintura terminada se compone de tres capas de diferentes colores aplicadas por separado. Se trata de una capa negra que ambienta la historia, una capa roja que representa las comunidades y los espacios públicos de Turín y una capa verde azulada que «envuelve visualmente la narración». Es el producto de lo que se dice que es la primera vez que un enjambre de zánganos ha sido utilizado para crear una obra de arte colaborativa sobre una superficie vertical.

«La ciudad es un lienzo abierto, donde la gente puede inscribir sus historias de muchas maneras», dice el fundador de la CRA, el profesor Carlo Ratti. «Tales procesos siempre han estado sucediendo; sin embargo, con los OVNIs tratamos de acelerarlos, usando tecnología de zánganos para permitir un nuevo uso de la pintura como medio de expresión».

El proyecto fue financiado por la fundación de desarrollo cultural Compagnia di San Paolo, ideada y curada por CRA, y producida por el centro de investigación tecnológica Fondazione LINKS en colaboración con Tsuru Robotics.